domingo, 28 de octubre de 2012

FIDEI DONUM


LA SAL DE LA TIERRA

Este es un libro bastante interesante, por el hecho de conocer un poco mas de nuestro actual Papa Benedicto XVI (Joseph Ratzinger). Sobre todo desde su trabajo como cardenal, a mi parecer se maneja excepcional en esta entrevista y responde como un verdadero defensor de la fe. Es un hombre fascinante de escuchar. En el comienzo de este libro hay una pregunta y mas que la pregunta es la respuesta que da el cardenal al periodista:
¿Cuantos caminos hay para llegar a Dios?
Tantos como hombres. Porque, incluso dentro de una misma fe, cada uno tiene su propio camino personal. Tenemos las palabras de Jesucristo: “Yo soy el camino”. Así que, en definitivo, hay un solo camino y todo el que se dirija a Dios ya está de algún modo en ese camino, que es Jesucristo. Pero no significa que conscientemente, voluntariamente, todos los caminos sean idénticos, significa que ese único camino que es tan ancho que puede convertirse en el camino personal de cada hombre. Ahora haremos mención de cuatro preguntas de cada capitulo de este libro para ilustrarnos un poco.

CAPITULO I: LOS PROBLEMAS DE LA IGLESIA CATOLICA.
 -Usted como prefecto y no como sacerdote como cura de almas. ¿Se puede aceptar, por ejemplo, que un sacerdote que trabaje con los jóvenes argumente o actué de forma diversa de lo que debería hacer si dirigiese la congragación para la doctrina de la fe?
Sí. Naturalmente. En todo caso, es bueno que argumente y hable en términos diferentes, porque si no, los jóvenes no entenderían su mensaje. Cada generación tiene un estilo al que hay que adaptarse. La fe es un camino y hay que adaptarse a sus distintas etapas. Lo que nos tiene que mantener a todos unidos no son las opiniones personales ni las colectivas que hoy en día estén en boga, sino que tanto los fieles creyentes como los sacerdotes estemos unidos en la fe de la Iglesia y sigamos transmitiendo su contenido con fidelidad.
 -No se ha conseguido nunca recibir recetas felices de usted. Desde hace un par de décadas, usted se situá contracorriente. Sin embargo, ¿no se pregunta nunca si eso será conveniente, si estará puntualizando bien las cosas o, incluso, si en sus declaraciones se estará expresando conforme a las necesidades de nuestro tiempo?
Esas preguntas me as planteo a diario. Gracias a Dios, hay otros que saben expresarse mejor que yo, que saben hacer las cosas mejor que yo y que suplen o que yo no he sido capaz de hacer. Poco a poco, uno se va conociendo mejor y también conoce las limitaciones de sus propias facultades. Incluso se percibe claramente que solo es una parte de un  todo. Pero uno también se va dando cuenta de que junto a los que reflexionan, y a los que se es ha confiado ministerios, deben existir, sobre todo, los carismáticos, los que saben iluminar las vidas de los demás. Por esto intento tener presente, de manera constante, de que todo lo que yo puedo hacer sólo tiene significado en el ámbito de un contexto mas grande, y que, por tanto, la autocritica es importante.
-¿existe para usted algo que sea un poco como la pregunta de todas las preguntas? Si le pudiera preguntarle a la cultura mundial ¿que le preguntaría exactamente?
Le haría la pregunta que se hace todo el mundo: ¿Por qué es así el mundo, que significado tiene el dolor en el mundo, por que tiene tanto poder el mal en el mundo, siendo Dios todo poderoso?
-¿se lleva bien con su propia vida, le gusta, es un hombre feliz?
Sí. Estoy muy conforme con mi vida, porque, además, vivir contrariado con la propia vida con uno mismo no condese a nada, no tiene sentido. Y, aunque de manera diversa da lo que yo había pensado y esperado, he podido hacer algo sensato. Así que estoy muy agradecido a la vida y, sobre todo, a lo que ha sido la voluntad de Dios para mí.
CAPITULO II: LOS PROBLEMAS DE LA IGLESIA CATOLICA.
-La discrepancia entre fe y sociedad también procede de que la sociedad pretende poner a prueba la plausibilidad-la utilidad-, en nuestros días, de la Iglesia, de la historia y de su doctrina. Pero ¿ese planteamiento es equivocado?
Si lo que se busca realmente es una explicación razonable de la fe, no se trata de un planteamiento equivocado; es más, desde el principio forma parte de la predicación cristiana. La fe solo podría penetrar y extenderse por el mundo como misión, si era fácil de entender, si podría iluminar a las gentes. Pablo podía hablar en las sinagogas no solo a lo judíos, sino que habló también a los llamados temerosos de Dios, es decir, a los gentiles que reconocían al Dios verdadero en el monoteísmo de Israel. Y al hablales del demostraba que el judaísmo y el paganismo monoteísta, influido por el judaísmo, solo llegarían a su plenitud con cristo. En este sentido, el esfuerzo del cristianismo por dar siempre respuestas razonables es algo sustancial.
-En ese caso, permítame que abordemos el tema que los protestantes resolvieron cortando por lo sano: el dogma de la infabilidad. ¿Qué dice ese dogma exactamente? ¿se puede deducir de él correctamente que todo lo que el papa dice es, automáticamente, sano y verdadero? Quiero formularle esta pregunta al inicio de este capitulo sobre las criticas, porque es un asunto, que por diversas razones, continua suscitando debates.
Al formular la pregunta, se ha formulado también el error. Ese dogma no significa que todo lo que diga el Papa se infalible. Significa, exactamente, que en el cristianismo,  en la fe católica en todo eso, hay una última instancia que decir. Significa que el papa tiene autoridad para decidir, con carácter vinculante, en las cuestiones esenciales, y que nosotros, en definitiva, podemos tener la certeza de que la herencia de Cristo se ha interpretado correctamente. Esa vinculación esta, de un modo u otro, en todas las comunidades de creyentes, aunque no estén vinculadas al papa.
-Extrañamente no hay nada que enfade más a la gente, que la vieja cuestión sobre el celibato. Aunque solo afecte a una mínima fracción de la Iglesia, ¿Por qué existe el celibato?
Va muy unido unas palabras de cristo. Hay alguno-dice- que renuncian al matrimonio por el reino de los cielos y ofrecen toda su exigencia en testimonio del reino de los cielos. La Iglesia llego muy pronto la concisión e que ser sacerdote es dar leste testimonio por el reino de los cielos. En el antiguo testamento, el sacerdote tenía una situación paralela, aunque de otra naturaleza, que sirve de cierta analogía. Israel se instala en la tierra prometida. […]. Esta figura del antiguo testamento que deja a la tribu de los sacerdotes sin territorio y que, podría decirse, sólo vive de Dios, y, por tango, da verdadero testimonio de Él, se tradujo más adelante como unas palabras de Jesús que venían a decir que, en la vida del sacerdote, su tierra es Dios. Actualmente nos resulta difícil entender el carácter de esta renuncia, porque la relación con el matrimonio y los hijos ha sufrido un gran cambio […].La renuncia al matrimonio y a una familia habría que contemplarle bajo este punto de vista: “renuncio a algo que para los demás no solo es algo normal, sino lo mas importante,  renuncio a traer nuevas vidas al árbol de la vida, para vivir con la confianza de que solo Dios es mi heredad, y contribuir así a que los demás crean en la existencia del reino de los cielos. Así, no sólo con palabras, sino con mi propia existencia, daré testimonio de Jesucristo y su evangelio, entregaré mi vida para que Dios disponga de ella. El celibato, por tanto, tiene doble sentido, cristológico y otro apostólico. No se trata de ahorrar tiempo-como no soy padre de familia, dispongo de más tiempo-, aunque sea verdad, eso seria una Visión demasiado banal y pragmática. Se trata de una existencia que lo juega todo a la carta de Dios, y renuncia a lo que normalmente convierte la existencia humana en una realidad madura y comprometedora.
-Señor cardenal, muchos creyentes no entienden la posición de la Iglesia con respecto a los anticonceptivos. ¿Entiende que no lo entiendan?
Sí. Claro que lo entiendo, porque es un tema, verdaderamente complicado. Con las dificultades del mundo actual, con las proporciones de las viviendas y por otras muchas razones, en principio, es muy comprensible que el número de hijos no pueda ser muy alto. Pero no se puede plantear este tema desde la casuística individual, sino que debemos considerarlo conociendo primero cuales son las grandes intenciones que la Iglesia tiene a la vista.

CAPITULO III: EN LOS UMBRALES DE UNA NUEVA ÉPOPCA
-¿Con eso quiere decir que Dios tiene poco poder sobre este mundo?
En cualquier caso, no ha querido ejercer su poder como a nosotros nos abría gustado. Lógicamente, en este weltgeist, en este espíritu de la época, yo también me haría esa pregunta que usted me hace: ¿Por qué     Dios se muestra tan débil?, ¿Por qué solo reina de ese modo tan extrañamente débil, y acaba en la cruz, como un fracasado? Es evidente que quiere reinar así, ésa es la forma divina del poder. Dominar por imposición, con un poder conseguido con la fuerza y la violencia, no es la forma divina de poder.
-¿Qué significado tiene la existencia del mal en el mundo en la relación entre redención y no redención?
El mal adquiere poder precisamente por la libertad del hombre, configurando sus propias estructuras. Porque, evidentemente, hay formas de l mal que presionan al hombre  y pueden bloquear su libertad, llegando, incluso, a levantar un muro que impida la penetración de Dios en el mundo. Pero Dios no venció al mal en Cristo en el sentido de que este no pueda poner a prueba la libertad del hombre; sino que Dios se ha ofrecido a tomarnos de su mano y guiarnos, pero sin obligarnos.
  
-¿siguen siendo los judíos la cuestión principal para el mundo, como se dice en la Biblia?
No sé muy bien a qué lugar de la Biblia hace referencia con su pregunta. En cualquier caso, como primeros portadores de la promesa –y por tanto como el pueblo, que vivió la fase más fundamental de la Biblia- se encuentran sin duda el centro de la historia universal. Siendo un pueblo tan pequeño, que podría pensar que no es muy importante; pero lo cierto es que en todas las épocas de la historia, y en la nuestra de modo especial, se ha demostrado que este pueblo tiene algo de especial, y que las grandes decisiones de la historia del mundo tienen casi siempre alguna relación con los judíos.
-la idea de que un obispo africano o suramericano llegue a la santa sede nos ha dejado de parecer extraño.
Efectivamente. En el colegio cardenalicio es fácil imaginar que se elija a un africano o, al menos, a alguien de un país no europeo. Otra cosa es como aceptaría la cristiandad europea esa elección. Porque lo cierto es que , a pesar de todas las manifestaciones a favor de la igualdad de razas y de la condena a la discriminación racial, sin embargo, hay cierta autoconciencia europea que emerge en los momentos críticos. Pero yo pienso que los cardenales solo se plantearían quien es la persona más idónea, sin importarles su color de piel o el país de origen.

En forma de síntesis de este libro podría decir que; el periodista Peter Seewald realiza una muy bien estructuradas preguntas y es muy objetivo al momento de intervenir, pero lo mejor de todo es la actitud, la forma y serenidad con que el Cardenal Ratzinger responde a dichas preguntas, ya que lo hace desde un ámbito totalmente eclesiológico y ante todo poniendo sobre cualquier cosa a la fe, a la que él fue llamado a defender, custodiar. Aquí pudimos observar que se desarrollaron temas de gran importancia y relevancia dentro del ámbito de la Iglesia y de nuestro interés, esto a mi parecer se hace mas notable en el segundo capitulo y la verdad quede muy conforme con los argumentos que planteó el Cardenal. Aunque solo pude sacar cuatro preguntas de cada capitulo, puedo decir que todas las preguntas son de interés y seria muy extenso abarcarlas todas
En conclusión este es un escrito que nos acerca más a  la persona de Joseph Ratzinger, nuestro actual papa y nos da la certeza que nuestra Iglesia está bien custodiada y dirigida. Nos invita también a que nosotros defendamos nuestra fe y nuestra Iglesia para que siempre seamos LA SAL DE LA TIERRA.

2 comentarios:

Gracias por su comentario, es muy importante para mi.